El problema
La ronda de llamadas se come la mañana
Pedir precio a cuatro recambistas no es difícil: es lento. Y lo caro no es la llamada, es acabar comprando al primero que contestó porque el coche no puede esperar más.
Como se hace ahora
- Llamas a cuatro, te cogen dos y el tercero te devuelve la llamada a la hora y media.
- Vas apuntando precios en un papel, o en el reverso de un albarán.
- Cada uno te da su tarifa con su descuento, y no hay dos comparables a simple vista.
- Cuando por fin lo tienes todo, el coche lleva media mañana levantado.
Como queda
- Pones matrícula y piezas una vez, y eliges a quién se lo mandas.
- Les sale a todos a la vez, por WhatsApp o por correo.
- Cada precio entra ya en su columna, con el descuento aplicado y el neto hecho.
- Adjudicas con todo delante, pieza a pieza, y sale el pedido.
Cómo funciona
Tres pasos y ninguno es una llamada
- 1
Creas la petición
Matrícula, las piezas que necesitas y a qué recambistas se lo mandas. Medio minuto.
- 2
Cada uno responde en su enlace
Le llega por WhatsApp o por correo. Abre, pone tarifa y descuento, envía. Ni ve a los demás ni sabe cuántos son.
- 3
Compras lo mejor de cada uno
La tabla te marca en verde el neto más bajo de cada pieza. Adjudicas línea a línea y sale el pedido a cada proveedor.
Los cuarenta segundos
El recambista no se registra en nada
Es lo que decide si esto funciona o no funciona. Si contestarte le cuesta más que mandarte un audio, no lo usa — y sin él no hay nada que comparar.
Por eso su página no tiene cuenta, ni contraseña, ni aplicación que instalar: abre el enlace, pone los precios y ya está. Y el día que no pueda —porque su jefe no le deja poner precios fuera, o porque tiene las manos ocupadas— tiene un botón para pasártelos por WhatsApp y los metes tú en dos toques.
Petición de precio
MESTRAL AUTO
PASTILLAS DE FRENO DELANTERAS
Tarifa
59,80 €
Descuento
35 %
Le queda en
38,87 €
Sin cuenta y sin contraseña
Lo que se queda dentro
Comparar no puede costarte información
Un comparador que filtra lo que te cuesta cada pieza no vale nada. Estas tres no son ajustes que haya que activar: es como está hecho.
Ninguno ve a los demás
Cada recambista entra por su propio enlace. No sabe cuántos más lo tienen, ni qué han ofrecido, ni si has pedido a uno o a cuatro.
Tu cliente no sale del taller
El proveedor ve el coche y las piezas. El nombre de quien te ha dejado el coche no le hace falta para darte un precio, así que no lo ve.
Tus descuentos son tuyos
Cada taller ve lo suyo y nada más. Lo que te hacen a ti no se cruza, ni se agrega, ni se le enseña al taller de al lado.
¿Y sale a cuenta?
El propio programa te dice si se ha pagado solo
Cada pieza que comparas en vez de pedirla a ciegas te deja por el camino un porcentaje del neto. Recambia lo va sumando y te lo enseña en el resumen, mes a mes, junto a lo que cuesta la suscripción. No es una promesa nuestra: son tus compras.
Para que se pague solo basta con pasar por la comparativa entre cuatrocientos y ochocientos euros de compra al mes, según lo que se separen tus proveedores. Un taller que compra siete mil al mes está hablando de un diez por ciento de lo que ya compra.
Y si un mes sale que no ha compensado, también lo vas a ver. Un número que sólo puede ir a favor no se lo cree nadie.
Te has ahorrado
284,60 €
Frente a haber pedido sin comparar
Has comparado 37 piezas este mes. La suscripción te ha costado 49 €.
Ejemplo. Dentro, este número es el de tu taller.
Precio
Un precio y ya está
Al mes
49 €
por taller, al mes
Al año
490 €
dos meses de regalo
- Peticiones, piezas y proveedores sin límite
- Todo el taller dentro, sin pagar por usuario
- Tu histórico de precios, que no se borra
- Sin permanencia: te das de baja en un clic
Empiezas con una prueba y sin poner tarjeta. Los precios son sin IVA: al ser un gasto de empresa, el IVA te lo deduces.
Los talleres entran de uno en uno
Todavía no está abierto a todo el mundo. Damos de alta a mano para poder sentarnos con cada taller que entra y dejarle los proveedores puestos. Déjanos tus datos y te escribimos.